Para Victoria, esta fue su primera visita a Nepal.
Disfrutó muchísimo de su estancia en Pokhara, especialmente del tiempo que pasó en la escuela Hill Point con los niños, una experiencia que jamás olvidará. La trataron de maravilla, con respeto y curiosidad, pero, sobre todo, con mucha amabilidad. Durante su estancia, Victoria pudo percibir la pureza y la autenticidad de sus corazones.
Victoria anima a que continúe la labor de los donantes, cuyo apoyo resulta fundamental para garantizar la educación académica y el bienestar de estos niños, brindándoles así un futuro más prometedor.




